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Humedad en la construcción: ¿Cómo secar efectivamente un edificio y acelerar el trabajo?

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La humedad en la construcción es uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los profesionales de la construcción.

Esto se debe a que buena parte de los materiales empleados en las obras son permeables a la absorción de la humedad.

Un problema que se agrava con el aumento de las temperaturas y de las precipitaciones al afectar, además de a la refrigeración del lugar de trabajo, a la integridad de los diferentes materiales que se utilizan en ella.

Es por eso por lo que es fundamental dedicar todos los esfuerzos posibles a garantizar el estado y la conservación de los materiales de construcción, muy especialmente durante las épocas de mayor calor y lluvias.

Dos fenómenos que dificultan la sequedad de los materiales y de las zonas de trabajo, multiplicando los riesgos asociados a este tipo de proyectos.

Por suerte, la tecnología ofrece soluciones contra el exceso de humedad en las construcciones, siendo los calefactores industriales y los deshumidificadores industriales a gran escala dos claros ejemplos de ello.

El problema viene cuando, como consecuencia de las altas temperaturas, además de secar, se necesita refrigerar las áreas de construcción. Veamos, cómo hacerlo.

Cómo refrigerar de una obra 

Conforme se acercan los meses más cálidos, más importante resulta mantener los espacios de trabajo frescos y secos.

Algo fundamental para garantizar tanto la seguridad y la comodidad de los trabajadores de la construcción, como de las herramientas y materiales que estos emplean.

Una buena forma de hacerlo es colocando equipos de refrigeración temporal como enfriadoras, deshumidificadores y ventiladores de aire frío industriales.

Estos facilitan enormemente los trabajos de instalación de paneles de yeso, paredes, techos y suelos y, también, las labores de pintura, evitando que se tengan que reiniciar o retocar por culpa de un exceso de humedad relativa en el aire.

Deshumidificación de construcciones 

deshumidificador para construcción

Los deshumidificadores para obras son aparatos diseñados para secar el exceso de agua, tanto del espacio de trabajo como de los elementos que este contiene. 

Si bien es cierto que en buena parte de las obras se usa para combatir los daños provocados por las precipitaciones o las fugas de agua, también lo es que resultan gran ayuda a la hora de acabar con el exceso de humedad en la construcción.

Una tarea que cobra especial relevancia en las zonas más húmedas y cálidas en las que el exceso de humedad se hace latente.

Secado de la construcción 

Cuando se determinan los plazos de una obra se tienen en cuenta los posibles retrasos producidos por las inclemencias meteorológicas.

Para reducirlos al máximo es recomendable contar, además de con aparatos refrigeradores y deshumidificadores industriales, con equipos de secado capaces de eliminar el exceso de agua acumulado durante las labores de construcción.

Estos permiten secar, además de la superficie, el interior de los paneles, las paredes, los techos y los suelos.

Cómo escoger el mejor sistema refrigeración y secado para una obra

Lo primero que debe tenerse en cuenta es que cada obra es un mundo. Los materiales que se emplean en la construcción de una nave nada tienen que ver con los que se utilizan para revestir interna y externamente un edificio, por lo que, dependiendo de cómo sea la obra que se quiere llevar a cabo, se necesitarán unos equipos u otros.

Los sistemas de refrigeración y secado que se usen durante los meses más gélidos tampoco serán los mismos que se utilicen durante los más cálidos, como tampoco lo serán los que se empleen en zonas secas y en áreas con temperaturas y humedad relativa altas.

Otro asunto a tener en cuenta es el espacio disponible para la instalación y colocación, tanto de los sistemas de refrigeración como de los equipos de secado industrial, ya que se trata de aparatos voluminosos.

Algo de lo que son conscientes los principales fabricantes de estos sistemas, quienes poco a poco van sacando aparatos de menores dimensiones para que puedan ser utilizados incluso en las obras más pequeñas y concurridas.

Cuando se trata de acabar con el exceso de humedad en la construcción o en una obra son cuatro los aspectos que deben tenerse en cuenta, sobre todo cuando la primavera asoma en el calendario:

  1. La correcta refrigeración de las zonas de trabajo para mantener las temperaturas en guarismos agradables, especialmente durante las horas centrales del día.
  2. La deshumidificación y el secado continuo de las áreas de trabajo.
  3. La revisión periódica de los sistemas de climatización industrial.
  4. La velocidad en la reparación de estos equipos para evitar retrasos en los plazos.

Esto son solo cuatro de las muchas consideraciones al respecto que debe tener un jefe de obra, independientemente de cuál sea su cometido.

En Kiloutou contamos con el alquiler de sistemas de refrigeración y secado de primer nivel, adaptados a cualquier tipo de obra y a las características climáticas del lugar en el que se desarrollan las obras. Todo esto junto con lo anterior es fundamental para conseguir resultados de calidad en el menor tiempo posible.